Aun
estamos a tiempo, todavía 2+2=4
Lo escrito anteriormente ya es pasado, al igual que vivir (leer) en
“1984”.
Existen momentos de la vida en que nos sentimos solos, sin ayuda, sin
apoyo de nadie.
En estos casos nadar en contra de la corriente no es la solución, pero
tampoco lo es nadar a favor.
Creo, siento y sé que en este preciso instante existen millones de
Winston dando vueltas por ahí, sin saber qué hacer, sin saber hacia dónde
dirigirse, no entendiendo nada.
Estos “nuevos” Winston ven girar el mundo, ven todo avanzar, pero si
ellos.
En el año “1984” un Winston luchó, luchó en secreto, pero el que parecía
ser su amigo lo ayudó a hacer público su rechazo hacia el Partido, gran error.
Él no era su amigo, o quizás desde otro punto de vista, si lo era, en realidad
no sé.
Pero un amigo te deja ser libre, te deja creer en lo que quieras, te
apoya, no te traiciona, no te miente, no te da falsas ilusiones, no te hace
caer, no mata tus sueños, no ta abandona, no te deja solo nunca, no finge,
porque no tiene necesidad de hacerlo.
Winston, inconscientemente llego lejos, pero lejos en un muy mal
sentido, y nadie lo quiso ayudar, nadie le advirtió que iba por un mal camino,
nadie le advirtió porque nadie sabía, porque nadie era capaz de darse cuenta lo
que realmente era malo, lo que era pésimo.
Nadie lo podía salvar, mucho menos los proletarios, en quienes Winston
veía una esperanza, una muy pequeña, pero valida esperanza. Esperanza, que al
parecer nunca llegó, Winston nuevamente se equivocó, los proletarios no eran la
esperanza, los proletarios, ni nadie, nadie podía salvar a nadie, ni a nada,
ningún ciudadano estaba en condiciones de salvarse, ni siquiera a sí mismo.
El Partido era peor de lo que parecía, tenía un lado oculto y todos los
que realizaban algo en su contra iban a para ahí.
Nadie quería conoce ese lugar, el Ministerio del amor era terrible, el
que llegaba hasta allí jamás saldría porque jamás había existido.
Nada podía ser peor, pero a Winston aun le faltaba algo, tenía que
reconocer que 2+2= 5, y eso no iba a ser fácil, porque Winston, al igual que
nosotros sabía que 2+2=4, pero todo, todo en este mundo puede pasar y sin darte
cuenta puedes terminar admitiendo lo imposible, y al final terminas asumiendo
que 2+2=5 y todo lo que esto tiene escondido detrás, terminas admitiendo al
Partido, terminas siéndole fiel al Gran Hermano, y asumiendo que “Libertad es esclavitud”, que “Guerra es paz” y que
“Fuerza es ignorancia” y te das cuenta de que no era tan difícil, que esto era
lo que tenía que pasar, que tarde o temprano el Partido te va a dominar, que
ibas a abandonar todo lo que creías , lo que sentías, la ilusión, la esperanza,
los sueños, el amor, tu vida, y que todo lo ibas a transformar en lo contrario,
en lo opuesto, ya no creerías en nada, no sentirías, la ilusión y la esperanza
serian palabras completamente desconocidas, los sueños no existirían porque
jamás existieron, todo sería igual, la rutina de “adorar” al Gran Hermano seria
lo único válido y lo que debías seguir por siempre.
Porque siempre, siempre te iban a recordar que “EL GRAN HERMANO TE
VIGILA” y ante eso no podías hacer nada, absolutamente nada, nada.
El amor sería remplazado por el odio, el odio debía reinar, por eso se
le dedicaba un tiempo “especial”. Y la
vida, la vida, ya no sería vida, no sería nada, estarías muerto en vida, como
un zombi que sigue a su líder, en este caso el Partido y que se alimenta de
carne humana, de aquellos que no quieren someterse, de aquellos que nadan en
contra de la corriente.
La decisión recae en ti, o te dejas dominar por completo o solo lo
aparentas, porque aunque te torturen con lo, que para ti es lo peor del mundo,
nada, absolutamente nada puede ser peor que la muerta, esta no tiene remedio,
de ningún tipo.
A veces nadar en contra de la corriente puede costar, pero nadie dice
que es malo, todo esfuerzo tiene su recompensa y que recompensa seria esta ¿no?
Te recomiendo que te prepares, que te vayas dando cuenta de lo que
ocurrirá en unas décadas mas, quizás las telepantallas no serán tan evidentes,
pero siempre habrá alguien que trate de implantar su ideología pasando por
sobre la tuya.
Lee, infórmate de lo que ha hacho Winston, para que no quedes como un
ignorante, y para que sigas los pasos de él, pero solo hasta cierto punto,
porque el final lo decides tu, o te convences que 2+2=5 o continuas creyendo lo
de siempre, aunque si de aquí a 2050 logran dominar tus pensamientos, no creo
que nadie te demuestre que 2+2 continúan siendo 4, excepto tu mismo. 












